COROCOTTA, EL CANTABRO, Santiago Blasco

descargar

Casi dos metros de músculos proporcionados y con una descomunal fuerza que hizo que los cuerpos de los legionarios a los que se enfrentaba acabasen destrozados bajo la fuerza descomunal de su hacha de doble filo. Nadie ni nada podía detener la fuerza de sus golpes, con esa agilidad y rapidez. Desde el punto más alto blandía su hacha y con un rápido movimiento de caderas descargaba terriblemente los golpes sobre sus enemigos. Su contundencia en la lucha ayudaba a sus compañeros y acobardaba a sus enemigos que se veían descuartizados al momento.

 

descargar

Deja un comentario